Los seres humanos hemos alterado tanto el curso de nuestras cosas, que a menudo hemos tenido que aprender sobre nosotros...observando a los animales. Así ocurrió con el fenómeno de la impronta y del apego, que se descubrió en primer lugar en las ocas y, después, con los chimpancés.
En esta ocasión, un estudio realizado con ratones - mamíferos al fin y al cabo - puede ayudar a esclarecer el origen de uno de los problemas que afectan a la población infantil.

Se trata de la hiperactividad, un trastorno que afecta al 5-7% de los niños españoles.
En una investigación realizada en la Escuela de Medicina de Yale (EE.UU.) se separó a los ratones recién nacidos de sus madres durante un período de cuatro horas diarias entre el segundo y el quinto día de vida, y durante ocho horas entre el sexto y el decimosexto. El decimoséptimo dia de vida fueron destetados.
Después de comparar la conducta de estos ratones con un grupo de control se concluyó que la separación de sus madres y el destete precoz promueven la hiperactividad y la ansiedad a largo plazo.
Los autores consideran que estas investigaciones ofrecen un marco interesante para investigar sobre los efectos moleculares y neurológicos a largo plazo del estrés afectivo en los bebés.
Fuente: BiomedCentral.