Mostrando entradas con la etiqueta parto inducido. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta parto inducido. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de abril de 2012

Sobre el uso de la oxitocina sintética

En Honolulu, por primera vez, Ernesto Mesa presentará evidencia comprobable del estudio realizado en Málaga sobre los efectos colaterales de la oxitocina sintética (syntocinon o pitocin).

Este estudio importante fue realizado en el Hospital Universitario de Málaga, donde ocurren 6000 partos al año, y donde es posible evaluar, gracias a detallados registros de nacimiento, la dosis de oxitocina sintética recibida por cada parturienta durante la primera, segunda y tercera fase del trabajo de parto, o durante una inducción, o como agente uterotónico durante una cesárea.

La base de este estudio ha sido primero analizar los registros de nacimiento del año 2006 y luego entrevistar a dichas familias en el 2011-2012. Según los resultados preliminares, la oxitocina sintética interfiere negativamente en el amamantamiento, existiendo una relación dosis-respuesta.

Y además, existen efectos detectables en el desarrollo psicomotor de los niños.

Tales resultados pueden ser fácilmente interpretados al considerar la enorme concentración de oxitocina en la sangre materna durante la asistencia farmacológica. Uno de los efectos anticipados es la desensibilización de los receptores de la oxitocina en los senos.

Recordemos que el reflejo de eyección de la leche está bajo el control del sistema oxitocínico. Otro efecto anticipado es el que existe sobre el cerebro fetal en un periodo crítico, pues la oxitocina puede probablemente atravesar la placenta, y también la barrera sanguínea inmadura del cerebro.

Mientras el uso de la oxitocina sintética es la intervención médica mas común durante el parto, es paradójico que un estudio como este sea único.

Más información en www.wombecology.com

miércoles, 2 de marzo de 2011

El riesgo de inducir el parto

Por Alan Mozes:

Relacionan el parto inducido con más riesgos para las primerizas

Los expertos advierten contra elegir someterse a un "parto programado" por razones que no sean médica

Una investigación sugiere que la decisión cada vez más común de las mujeres embarazadas y de sus médicos de inducir el parto por comodidad en lugar de por necesidad médica implica algunos riesgos para la salud tanto para la madre como para el hijo.

El nuevo informe, que resalta el impacto negativo de lo que se conoce como "inducción electiva" para las primerizas, indica que seguir ese camino incrementa las probabilidades de cesárea, lo que a su vez incrementa el riesgo de la madre de más perdida de sangre y de permanencia más prolongada en el hospital después del parto.

"Los beneficios de un procedimiento siempre deben superar los riesgos", sentenció en un comunicado de prensa del Centro Médico de la Universidad de Rochester el Dr. Christopher Glanz, autor del estudio. "Si no existen beneficios médicos induciendo el parto, es difícil justificar hacerlo por opción cuando sabemos que incrementa los riesgos tanto para la madre como para su bebé".

Glanz y sus colegas presentan sus hallazgos en la edición de febrero de la Journal of Reproductive Medicine.

La inducción electiva en gran parte se ha convertido en un aspecto rutinario de la atención de obstetricia, anotaron los investigadores.

Sin embargo, los autores advierten que la decisión no deja de tener consecuencias, pues el proceso no se desarrolla de la misma manera que un parto natural.

Al analizar el historial médico de 485 mujeres que dieron a luz a su primer hijo en el Centro Médico de la Universidad de Rochester en 2007, los investigadores hallaron que cerca de la tercera parte de las que decidieron hacerse inducir el parto tuvieron que someterse a cesárea, frente a apenas la quinta parte de aquellas en quienes no se indujo.

Las cesáreas se consideran cirugía mayor y conllevan el riesgo de infecciones, complicaciones y cirugías adicionales.

Además, el equipo de investigación encontró que, por cada cien mujeres que eligen someterse a inducción electiva, se presentan 88 días más de hospitalización, frente a las mujeres cuyos partos son espontáneos.

Además, los bebés nacidos en partos inducidos parecieron afrontar un mayor riesgo de necesitar oxígeno luego del parto y de atención especial en la unidad de cuidados intensivos neonatales.

Los autores del estudio anotaron que las mujeres que anteriormente habían dado a luz podrían no sufrir de las mismas consecuencias negativas.

"Si usted ya ha dado a luz una vez, su organismo sabe qué hacer y puede hacerlo de nuevo", agregó Glantz.


FUENTE: University of Rochester Medical Center, news release, Feb. 18, 2011